CONEXIONES PERDIDAS
"Conexiones Perdidas" el libro de Hari, me inspira a pensar en que la ansiedad y la depresión no son meramente patologías individuales, sino consecuencias directas de un sistema socioeconómico hiperindividualista que sistemáticamente desconecta a las personas, contraviniendo la naturaleza fundamentalmente relacional del ser humano, concebida como un "ser-en-el-mundo-con-otros" (Dasein). Esta desconexión se agrava por el uso de redes sociales que ofrecen pseudo-rituales superficiales, lo que el cerebro interpreta como una amenaza crónica, elevando el estrés y atrofiando la capacidad de intimidad. La crítica se extiende a cómo la paradoja identitaria puede fragmentar aún más el sentido de un "nosotros compartido". Por ello, la solución propuesta trasciende lo farmacológico, centrándose en la reconexión intencional a través de la recuperación de rituales auténticos (un Li moderno) que promuevan la corporeidad, el encuentro genuino y la construcción de comunidades reales donde el otro es reconocido como sujeto, no como objeto.